Después de la adjudicación de las dos primeras concesiones viales, la semana pasada, este viernes se abrirán los sobres con la oferta económica que definirá quiénes se quedarán con las cuatro centrales hidroeléctricas del Comahue. Quedan en carrera 8 grupos de los 9 que se habían presentado originalmente.

La Secretaría de Energía indicó que «en el marco del concurso público para la privatización de las cuatro sociedades hidroeléctricas del Comahue, la Comisión Evaluadora concluyó el análisis del Sobre N°1 y recomendó la precalificación de todas las empresas que cumplieron los requisitos del pliego, habilitándolas a participar de la etapa económica».
Sin embargo, agregó que «se desestimó la oferta de IPS Renewal S.A., al no cumplir las condiciones exigidas». Esa firma, con capitales de Guatemala, estaba representada por los empresarios Iker Echeverría Lucchese y Francisco Quiñonez Midence.
La apertura del sobre B, con las ofertas económicas, se realizará este viernes a las 10, a través de la plataforma CONTRAT.AR.
Las privatizaciones de 4 complejos de represas hidroeléctricas tuvieron 9 ofertas de interesados en su concesión por 30 años, con los mismos operadores que están trabajando ahora en las centrales y nuevos jugadores, algunos de ellos desconocidos para el público argentino.
Las represas que serán concesionadas por 30 años se ubican sobre el río Limay, en el límite de las provincias de Neuquén y Río Negro, y son:
Alicurá, de 1.000 megavatios (MW) de potencia instalada, gestionada por la estadounidense AES.
Piedra del Águila, de 1.400 MW, que opera Central Puerto.
El Chocón y Arroyito, de 1.320 MW en total, manejado por la italiana Enel (que tiene participación del Estado gobernado por Giorgia Meloni).
Cerros Colorados (Planicie Banderita), de 450 MW, cuya licencia la vendió recientemente Aconcagua Energía a BML Inversora. Esta última firma es de la empresa MSU Green Energy -Manuel Santos Uribelarrea, con negocios en el campo y la energía- y había comprado en secreto su participación en Cerros Colorados para participar de la licitación.
Alicurá, operada por AES, es una de las centrales que se licitan.
Los interesados son los mismos que ya operan estas centrales -que en conjunto aportan el 10% de la potencia eléctrica instalada de toda la Argentina-.
Pero también se sumaron nuevos jugadores.
Pampa Energía, de Marcelo y Damián Mindlin, Gustavo Mariani y Ricardo Torres.
Central Costanera, también de los socios de Central Puerto (Guillermo Reca; la familia Miguens – Bemberg, dueña de la citrícola San Miguel; y Eduardo Escasany, dueño del Banco Galicia).
Un consorcio entre Hidroeléctrica Futaleufú, de Aluar -Javier Madanes Quintanilla- y la provincia de Chubut, junto a Genneia -Darío Lizzano, Jorge Brito, Delfín Carballo y David Martínez-.
Por otra parte, presentaron ofertas otros dos consorcios sin experiencia en el manejo de grandes centrales hidroeléctricas en Argentina:
Edison Inversiones, que agrupa a la familia Neuss -allegados a Santiago Caputo-, los empresarios Rubén Cherñajovsky y Luis Galli -de Newsan-
Los dueños de Havanna, a través del fondo Inverlat, que pertenece a Carlos Giovanelli, Damián Pozzoli, Guillermo Stanley y Federico Salvai. El grupo creció este año con compras de distribuidoras eléctricas de Tucumán y Jujuy
El negocio del agua
El Gobierno espera una recaudación de entre US$ 500 y US$ 700 millones por la venta del 100% del paquete accionario de las sociedades concesionarias que operan cada una de las represas. El «negocio del agua» utilizada para generar energía eléctrica deja actualmente algo más de US$ 50 millones por año -en conjunto- a los titulares de las centrales.
Originalmente la licitación tenía como fecha de presentación de ofertas al jueves 23 de octubre, tres días antes de las elecciones de medio término. Pero el sector privado buscó una prórroga, que otorgó el Ministerio de Economía 24 horas antes. Eso fue clave para generar mayor interés, dado que el triunfo de La Libertad Avanza bajó las tasas y mejoró los plazos de financiamiento.
Las provincias seguirán cobrando un 6% cada una de regalías por la energía hidroeléctrica y además empezarán a percibir un canon del 1% cada una por el uso del agua, recurso natural que les pertenece. Fue la condición que pusieron los gobernadores Rolando Figueroa y Alberto Weretilneck para dejar avanzar el proceso sin problemas.
